InicioCáncerNutrición para el cáncer

Cuando se diagnostica cáncer, una de las primeras preguntas es — ¿qué debo comer ahora? Y aún más importante — qué no debo comer. Esta pregunta es natural y correcta, porque la nutrición afecta directamente la capacidad del cuerpo para combatir la enfermedad.

Internet está lleno de información contradictoria. Muchas fuentes repiten los mismos mitos nutricionales obsoletos, financiados por las industrias alimentaria y farmacéutica. Este artículo presenta una perspectiva diferente — basada en la teoría metabólica del cáncer, establecida por el Dr. Thomas Seyfried y cada vez más respaldada por la investigación científicaPubMed.

Un punto esencial: la nutrición por sí sola no es un tratamiento sustitutivo. No puede reemplazar la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia. Sin embargo, una nutrición adecuada puede cambiar drásticamente el entorno en el que el cáncer crece — o deja de crecer. Y el tipo incorrecto, por el contrario, alimenta al propio cáncer. Literalmente.

Qué no comer cuando se tiene cáncer

Empecemos con lo que es verdaderamente perjudicial. No hay debate sobre estas cosas.

1. Azúcar y carbohidratos procesados — el alimento del cáncer

Las células cancerosas consumen glucosa de 10 a 200 veces más rápido que las células sanasPubMed. Este fenómeno se llama el efecto Warburg — el científico Otto Warburg lo describió ya en 1924 y ganó el Premio Nobel. Las células cancerosas producen energía fermentando glucosa, incluso cuando hay suficiente oxígeno alrededor. Dependen de la glucosa — sin ella, no pueden funcionar eficazmente.

Esta es precisamente la razón por la que la tomografía por emisión de positrones (PET) utiliza glucosa radiactiva — las células cancerosas la "absorben" mucho más rápido que las células sanas y, por lo tanto, se "iluminan" en las imágenes. Si los médicos utilizan el azúcar para encontrar el cáncer, ¿no parece lógico dejar de alimentarlo con su suministro?

Una pregunta común: "¿Pero el cuerpo no necesita glucosa?" En parte — sí. Los glóbulos rojos y una pequeña porción del cerebro sí usan glucosa. Sin embargo, para eso, no es necesario comer ningún carbohidrato. Su hígado produce toda la glucosa que su cuerpo necesita a partir de las proteínas — este proceso se llama gluconeogénesis. Es un mecanismo evolutivo que ha funcionado durante cientos de miles de años — nuestros antepasados no tenían una panadería. Y el cerebro, una vez adaptado a la cetosis, obtiene hasta el 70% de su energía de las cetonas — mucho más eficientemente que de la glucosa.

En otras palabras: los carbohidratos en la dieta son un nutriente no esencial. No existe tal cosa como una "deficiencia de carbohidratos" — solo una deficiencia de proteínas y grasas.

En su obra fundamental “El cáncer como enfermedad metabólica”, el Dr. Thomas Seyfried demostró que el cáncer es principalmente una enfermedad metabólica no genéticaPubMedLa disfunción mitocondrial obliga a las células a cambiar a la fermentación — y la glucosa (junto con la glutamina) es precisamente el combustible para este proceso.

Evite: cualquier tipo de azúcar (glucosa, sacarosa, fructosa, dextrosa, maltosa y cualquier otra '-osa'), caramelos, chocolates, pasteles, bollería, bebidas carbonatadas, zumos (sí, incluso los 'naturales' — son azúcar líquido sin fibra), pan blanco, pasta, baguettes, yogures con aditivos, cereales, gachas instantáneas.

2. Productos alimenticios procesados

Productos precocinados, comidas preparadas, patatas fritas, galletas, las salchichas y frankfurts más baratos — cualquier cosa con una larga lista de ingredientes que contenga sustancias que no reconoce. El problema no es la carne (más sobre esto a continuación), sino lo que se le añade: nitratos, nitritos, azúcar, harina de soja, almidón, conservantes, emulsionantes, potenciadores del sabor. Los productos cárnicos de alta calidad con una lista de ingredientes corta y clara son una cuestión completamente diferente.

Los estudios citados para afirmar que la carne causa cáncer tienen graves fallos metodológicos. Primero, se basan en cuestionarios dietéticos autoinformados — la gente a menudo recuerda de forma imprecisa lo que comió hace un año. Segundo, estos estudios no distinguen la carne no procesada de los productos cárnicos procesados (salchichas, frankfurts, carnes ahumadas con conservantes). Tercero, existe el llamado sesgo del consumidor sano: las personas que evitan la carne también tienden a hacer más ejercicio, fumar menos, consumir más verduras y menos alcohol. Un cuarto fallo es que los estudios epidemiológicos muestran correlaciones, no relaciones causales. La revisión de NutriRECS de 2019, que abarcó a más de 6 millones de participantes, concluyó que la calidad de la evidencia es baja y la reducción del riesgo absoluto es muy pequeña. [22].

Un principio simple: si contiene más de 5 ingredientes — probablemente no lo necesite..

3. Alcohol

El alcohol es un carcinógeno reconocido — y no sin razón. Este es un tema particularmente sensible en Lituania, ya que estamos entre los mayores consumidores de alcohol del mundo. Incluso pequeñas cantidades aumentan el riesgo de cáncer de esófago, garganta e hígadoPubMed.

En pacientes con cáncer, el alcohol está categóricamente desaconsejado. Daña el hígado, que ya está sometido a una mayor carga debido a la medicación. Más detalles — Quimioterapia y alcohol.

4. Aceites de semillas y grasas trans

Los aceites de girasol, soja, colza y maíz son compuestos de grasas poliinsaturadas inestables que se oxidan al calentarse, formando aldehídos y otras sustancias tóxicasPubMed. Las grasas trans (margarina, muchos productos fritos) promueven la inflamación sistémicaPubMed — y la inflamación es la mejor amiga del cáncer.

Evite: todos los aceites de semillas, margarina, comida rápida (frita en aceite de semillas), patatas fritas, productos 'light'. Use: mantequilla, manteca de cerdo, aceite de oliva (prensado en frío), aceite de coco, aceite de aguacate — estas son grasas estables que no se oxidan al calentarse.

5. Productos de cereales y exceso de carbohidratos procesados

Pan, pasta, cereales, arroz, patatas — todo esto se convierte en glucosa en el cuerpo. El índice glucémico del pan blanco es de 75 — casi el mismo que el del azúcar puro (65–100). Su cuerpo no distingue — el azúcar es azúcar, ya provenga de un pastel o de un pan 'saludable'.

Al lidiar con el cáncer, se debe minimizar la ingesta de carbohidratos. Más sobre esto en la sección de la dieta cetogénica a continuación.

Qué comer cuando se tiene cáncer

Ahora, las buenas noticias. El cuerpo tiende a curarse a sí mismo — solo necesita darle el combustible adecuado y dejar de introducir lo que le hace daño.

1. Pescado azul salvaje

Salmón salvaje, caballa, sardinas, arenque, bacalao — la mejor fuente de ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA). El omega-3 suprime la inflamación, ralentiza el crecimiento tumoral y ayuda a mantener el peso corporal durante el tratamientoPubMed. Los pacientes que reciben suficiente omega-3 experimentan una menor pérdida de masa muscular durante la quimioterapiaPubMed.

Coma solo pescado salvaje. El pescado de piscifactoría se alimenta con granos, recibe antibióticos, hormonas de crecimiento y colorantes sintéticos (análogos de la astaxantina) para que su carne parezca rosada. Esto no es comida — es un producto industrial. La única excepción es el pescado con certificación ecológica, pero incluso este es difícil de encontrar. 2–3 porciones de pescado salvaje a la semana — como mínimo.

2. Carne de calidad

La carne natural y sin procesar es uno de los alimentos más nutritivos que una persona puede comer. Carne de res, carnero, cordero, aves de corral, carne de caza — son una fuente completa de proteínas, hierro, zinc, vitamina B12 y creatina. Estas sustancias son vitales para la inmunidad y la reparación de tejidos — especialmente durante el tratamiento.

Es posible que haya oído que "la carne roja causa cáncer". Esta afirmación se basa en estudios epidemiológicos en los que la carne sin procesar no se separó de los productos cárnicos procesados (salchichas, perritos calientes, productos semielaborados con aditivos). La epidemiología muestra correlaciones, no relaciones causalesPubMed. Los humanos han comido carne durante 2,5 millones de años — fue precisamente una dieta basada en animales la que permitió el desarrollo del cerebro humanoPubMed.

El problema nunca fue la carne. El problema es lo que la industria alimentaria le hace a la carne: añade azúcar, nitritos, soja, almidón, conservantes y lo llama "producto cárnico".

Es importante saber: la afirmación de que la carne roja causa cáncer se basa en estudios con graves fallos metodológicos. Primero, los principales estudios experimentales se realizaron en ratas a las que primero se les inyectó azoximetano – un potente agente cancerígeno – y se les eliminó el calcio de su dieta. En otras palabras, los animales ya estaban predispuestos al desarrollo de cáncer, independientemente de lo que comieran. Además, de los seis estudios experimentales citados por la OMS, cuatro fueron realizados por el mismo grupo de investigación. Segundo, los estudios epidemiológicos no distinguen la carne sin procesar de los productos procesados que contienen conservantes y nitritos. Tercero, presentan un sesgo de consumidor sano: los consumidores de carne tienen más probabilidades de fumar, hacer menos ejercicio y consumir más alimentos procesados. La revisión NutriRECS de 2019 (6 millones de participantes) concluyó: la calidad de la evidencia es baja y el efecto absoluto es muy pequeño. [22].

Irónica y reveladoramente: el consumo de carne roja en EE. UU. ha disminuido en un tercio desde la década de 1970 [USDA], pero en el mismo período, la incidencia de cáncer colorrectal entre personas menores de 50 años ha aumentado en un 50% – de 8,6 a 12,9 casos por cada 100 000 habitantes [SEER]. Además, el cáncer colorrectal, que a finales del siglo XX era la cuarta causa principal de muerte entre los hombres jóvenes, ahora es la primera [ACS 2024]. Durante el mismo período, el consumo de azúcar, carbohidratos procesados y aceites de semillas ha aumentado drásticamente.

3. Huevos

Huevos — uno de los alimentos más perfectos. Proteína completa, colina (esencial para las membranas celulares y la función hepática), vitaminas A, D, E, K2, B12, hierro, selenio. Cómalos con las yemas — ahí es donde se encuentra la mayoría de los nutrientes.

4. Vísceras

Hígado, corazón, riñones — el multivitamínico de la naturaleza. El hígado contiene más nutrientes que cualquier otro alimento: vitamina A, vitaminas del grupo B (especialmente B12 — hasta un 3000% del valor diario por 100g), hierro, cobre, CoQ10. Si puede, cómalos al menos una vez a la semana.

5. Grasas animales

Mantequilla, manteca de cerdo, grasa de ganso, grasa de pato — son grasas estables y saturadas que no se oxidan al calentarse y no contaminan el cuerpo. En una dieta cetogénica, las grasas se convierten en la principal fuente de energía – y las células cancerosas no pueden utilizar eficazmente las cetonas, que el cuerpo produce a partir de las grasasPubMed.

6. Alimentos fermentados

Chucrut, kimchi, kéfir — alimentos ricos en probióticos. El microbioma intestinal afecta directamente al sistema inmunitario, y una microflora saludable ayuda al cuerpo a reconocer y destruir las células alteradasPubMed. Elija productos fermentados de forma natural, no pasteurizados — la pasteurización destruye las bacterias beneficiosas.

7. Caldo de huesos

Un alimento antiguo que vuelve a ser popular — y con razón. El caldo de huesos es rico en colágeno, glicina, prolina y minerales. La glicina suprime la inflamación y ayuda a reparar el revestimiento intestinal — esto es especialmente importante después de la quimioterapia, que daña el tracto digestivo.

Lo que no le gusta al cáncer

En resumen: al cáncer no le gusta todo lo que lo priva de glucosa, fortalece su sistema inmunitario y reduce la inflamación.

Cetosis. Cuando el cuerpo ya no tiene glucosa (porque deja de comer carbohidratos), pasa a quemar grasas y produce cetonas. Las células sanas utilizan las cetonas como energía perfectamente — pero las células cancerosas no pueden hacerlo porque sus mitocondrias están dañadas. Dependen de la fermentación de la glucosa. Elimine la glucosa — y la célula cancerosa se queda sin combustible. Más sobre esto en la siguiente sección.

Ayuno. El ayuno a corto plazo (24–72 horas) activa la autofagia — un proceso durante el cual el cuerpo "come" las células dañadas y senescentes. Yoshinori Ohsumi ganó el Premio Nobel en 2016 por descubrir los mecanismos de la autofagia. Ayunar antes de la quimioterapia puede proteger a las células sanas del daño, haciendo que las células cancerosas sean más vulnerables al tratamientoPubMed.

Actividad física. El ejercicio no es nutrición, pero su impacto no es menos significativo. Los datos científicos demuestran — que la actividad física de intensidad moderada (30 min/día) reduce el riesgo de recurrencia del cáncer hasta en un 40–50%, dependiendo del tipo de cáncerPubMed. El ejercicio reduce los niveles de insulina, mejora la función mitocondrial y fortalece el sistema inmunitario.

Inmunidad fuerte. Y esta es el arma principal. Su sistema inmunitario detecta y destruye células alteradas a diario. Células NK (asesinas naturales), linfocitos T, macrófagos — este es su ejército. El problema es que las células cancerosas saben cómo "esconderse" — envían señales de "no me ataques". Los inmunomoduladores naturales que se encuentran en los hongos medicinales ayudan al sistema inmunitario a reconocer y responder a estas señales. Más — Lentinan — How It Works.

La dieta cetogénica y el cáncer

La dieta cetogénica no es una moda nueva — es un regreso a la forma en que los humanos comieron durante la mayor parte de la evolución. Y es precisamente en el cáncer donde tiene la base científica más sólida.

El efecto Warburg — por qué funciona

Otto Warburg recibió el Premio Nobel en 1931 por descubrir que las células cancerosas producen energía mediante la fermentación de la glucosa, incluso cuando hay suficiente oxígeno (glucólisis aeróbica). Sus mitocondrias están dañadas — son incapaces de llevar a cabo eficientemente la fosforilación oxidativaPubMed.

El Dr. Thomas Seyfried (Boston College) amplió esta teoría y demostró que el cáncer es principalmente una enfermedad metabólica. Su trabajo demuestra que al restringir la glucosa y la glutamina, se puede ralentizar o detener el crecimiento de muchos tipos de cáncerPubMed.

Lo que muestran los estudios clínicos

La dieta cetogénica en oncología se estudia cada vez más, y los resultados son impresionantes:

Cómo es una dieta cetogénica en la práctica

Principios clave:

Seyfried recomienda aspirar a un GKI < 2.0 — esto es la cetosis terapéutica, donde las células cancerosas experimentan el mayor estrés metabólico.

Qué comer después de la quimioterapia

La quimioterapia destruye no solo las células cancerosas, sino también las células sanas de división rápida — las de la sangre, los intestinos y la mucosa oral. Después del tratamiento, el cuerpo está agotado y requiere un apoyo específico.

Primeros días después de la quimioterapia

Cuando hay náuseas y falta de apetito:

Recuperación del cuerpo (1–4 semanas)

Cuando las náuseas disminuyen, reponer:

Más sobre la recuperación del cuerpo después de la quimioterapia — Quimioterapia — recuperación del cuerpo.

Suplementos dietéticos para el cáncer

Principio clave: los suplementos dietéticos no son medicamentos. Sin embargo, existen suplementos respaldados por investigaciones científicas serias que pueden ayudar al cuerpo a combatir la enfermedad y a soportar el tratamiento.

Lentinan — un polisacárido del hongo Lentinula edodes

El Lentinan es un polisacárido extraído del hongo medicinal Lentinula edodes (Lentinula edodes). En Japón, está registrado oficialmente como un fármaco para el tratamiento del cáncer desde 1985 — no un suplemento, sino un fármaco.

Un metaanálisis de 2018 que revisó 38 ensayos clínicos aleatorizados con 3117 pacientes demostróPubMed:

Otro metaanálisis importante (Wang 2017, 1423 pacientes) confirmó los mismos resultadosPubMed.

El Lentinan actúa a través del sistema inmunitario — activa las células NK, los linfocitos T y los macrófagos, ayudando al cuerpo a reconocer las células cancerosas 'ocultas'. Más sobre el mecanismo — Lentinan — cómo funciona.

Omega-3 (EPA/DHA)

Los ácidos grasos omega-3 suprimen la inflamación y ayudan a mantener el peso corporal durante la quimioterapia. Los datos clínicos muestran — que los pacientes que reciben omega-3 experimentan una menor pérdida de masa muscularPubMed. La mejor fuente es el pescado azul salvaje, no las cápsulas.

Vitamina D

Los niveles bajos de vitamina D se asocian con un peor pronóstico en muchos tipos de cáncer. En Lituania, la deficiencia de vitamina D es una epidemia. Compruebe sus niveles y suplemente hasta alcanzar 40–60 ng/mlPubMed.

Cuáles son los mejores suplementos para el cáncer y dónde conseguirlos

No todos los suplementos son iguales. La diferencia entre un polvo de hongos barato y un extracto de polisacáridos concentrado es la misma que la diferencia entre una infusión de hierbas y un preparado farmacéutico. Varios criterios clave:

Método de extracción – solo la extracción a base de agua produce polisacáridos que activan las células inmunitarias. Los extractos de alcohol (etanol) no lo hacen [1].

Fórmula de varios hongos – diferentes hongos medicinales activan diferentes mecanismos del sistema inmunitario (células NK, macrófagos, linfocitos T). Un extracto de un solo hongo no puede lograr esto [2].

Componente antioxidante – la astaxantina, el antioxidante más potente conocido, protege el DNA celular del estrés oxidativo, que se intensifica especialmente durante la quimioterapia [3].

Una fórmula que combina todos estos componentes en una cápsula es más eficaz que los ingredientes por separado.

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Preguntas frecuentes

¿La carne causa cáncer?

No. Los principales estudios experimentales que respaldan esta afirmación se realizaron en ratas a las que se les inyectó un potente carcinógeno (azoximetano) y se les eliminó el calcio de su dieta antes de alimentarlas con carne – los animales ya estaban predispuestos al cáncer. Los estudios epidemiológicos no distinguen la carne no procesada de los productos procesados con conservantes, se basan en cuestionarios autoinformados y solo muestran correlaciones, no relaciones causales. La revisión de NutriRECS de 2019 (6 millones de participantes) concluyó: la calidad de la evidencia es baja, el efecto absoluto es muy pequeño. Los humanos han sido carnívoros durante 2.5 millones de años – el problema no es la carne, sino lo que la industria alimentaria le hace.

¿El azúcar 'alimenta' al cáncer?

Sí. Las células cancerosas consumen glucosa de 10 a 200 veces más rápido que las células sanas (el efecto Warburg). Reducir la ingesta de azúcar y carbohidratos procesados limita el suministro de energía a las células cancerosas.

¿Una dieta cetogénica ayuda con el cáncer?

Los ensayos clínicos demuestran que una dieta cetogénica puede ralentizar el crecimiento de ciertos tumores, particularmente en el glioblastoma. Reduce los niveles de glucosa e insulina, lo que limita las fuentes de energía para las células cancerosas, pero debe aplicarse bajo supervisión médica.

¿Se pueden comer huevos si se tiene cáncer?

Sí. Los huevos son uno de los alimentos más valiosos – contienen todos los aminoácidos esenciales, colina (importante para la función hepática), vitaminas A, D, K2 y vitaminas del complejo B. Elija huevos orgánicos de gallinas camperas.

¿Qué suplementos dietéticos se recomiendan para el cáncer?

Los más importantes son los extractos concentrados de polisacáridos de hongos (apoyo al sistema inmunitario), los ácidos grasos omega-3 EPA/DHA (reducción de la inflamación) y la vitamina D. Es importante elegir una fórmula multiextracto concentrada como Lentinan AXT de Zenius Labs™.

¿Puedo tomar café si tengo cáncer?

Con moderación, – sí. El café contiene antioxidantes y puede reducir la inflamación. Sin embargo, evítelo con azúcar y leche. Más información: ¿puedo tomar café si tengo cáncer?

¿Cuánta proteína necesito si tengo cáncer?

En el cáncer, los requerimientos de proteína aumentan a 1.2–1.5 g/kg de peso corporal por día. Las mejores fuentes son la carne de calidad, el pescado, los huevos y el caldo de huesos. La proteína es esencial para mantener la masa muscular y la función inmunitaria.

Referencias
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  3. Seyfried TN, et al. Press-pulse: a novel therapeutic strategy for the metabolic management of cancer. Nutr Metab. 2017. PubMed
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